Hace tiempo que no posteo nada, porque
como siempre, lo urgente le resta tiempo a lo importante y últimamente me he
visto envuelta en espirales burocráticas (cual castillo de Kafka). He estado
realizando aplicaciones en varios Postgrados. Obviamente la cosa no puede ser
ni fácil, ni simple, ni igual en todas la universidades porque sería muy
sencillo para los aspirantes!, en una debes escribir una memoria ensayo, en otro
mostrar un curriculum con experiencia adecuada al máster y en otro debes
entregar mogollón de papeles (que obviamente no tienes, porque no son los
mismos que te piden en el resto de los máster y que debes tramitar trasatlánticamente
en tu universidad, que es el castillo de Kafka pero en el socialismo del siglo XXI… en fin...)
Y como la burocracia no me parece ni divertida ni digna de contar he ahí las razones
por las cuales no había vuelto a escribir…
Para no perder la intención de éste blog y ponerme un poco al día con las anécdotas en éste lado del charco les voy a contar cuando fui a Borja, eso fue hace ya cinco meses, en Enero de éste año. Borja es un pueblito que se encuentra en las profundidades de la provincia de Aragón. Visitar Aragón fue muy importante, pues mi padre era como la canción de Bunbury, El Aragonés Errante. La finalidad del viaje era conocer Zaragoza en una especie de peregrinaje, donde conocería la catedral del Pilar que casi hace que me reconcilie con el catolicismo, es una belleza!, y la casa donde nació y pasó sus primeros años mi progenitor. Pero como mi guía turístico es muy eficiente y proactivo (mi cuñado), me ofreció que nos acercáramos hasta Borja a ver al recientemente famoso Ecce Homo.
Borja es un poblado cercano a Zaragoza de 5057 habitantes, la verdad no ha tenido, ni tendrá mayor atractivo, salvo el Ecce Homo que se encuentra en Santuario de Misericordia de Borja , el cual, es un modesto fresco con poco valor económico y artístico aunque adquirió fama en todo el mundo, debido a un intento de restauración por Cecilia Giménez. Tomado de Wikipedia.
Santuario de la Misericordia |
La amiga Cecilia la lio grande, se le fue la olla pintando y prácticamente convirtió una versión de Ecce homo de Rubens (si no estoy equivocada) en una pintura postmoderna. A mi particularmente me gusta, y me parece que las intenciones de la amiga Ceci fueron las mejores y para tomarse la cosa de la forma más optimista el error de una persona, convirtió el desolado pueblo de Borja en un atractivo turístico, ¿Cuánto durará? , no sabemos. El pueblo, al ver las consecuencias de lo ocurrido ha sacado provecho, venden souvenirs, cobran un euro para verlo, en el bar de al lado de la iglesia venden productos hechos por la gente del pueblo.
Por supuesto están los detractores que piensan que es una calamidad y que ahora hay que arreglar lo que hizo la viejita. La capilla se está cayendo, la iglesia entera tiene muchísima humedad. Mi humilde opinión es que si quieren hacer algo por el pueblo pues que restauren la iglesia y dejen la obra de la Ceci. A mí me pareció muy interesante como el pueblo se organizó para sacarle provecho a un error. La cosa es que al final la Ceci se convirtió en parte de la farándula, salió en comerciales de Tv y programas de concurso. Todo gracias a las redes sociales que permiten que noticias, videos y sucesos que hace unos años pasarían desapercibidos se vuelvan virales, recorran el mundo y lleguen cada vez a más gente.
Como debia quedar... |
Uno de los fenómenos más llamativos en torno al Ecce Homo es la leyenda
urbana que se creó luego, con la fama obtenida por las innumerables
visitas de turista esnobs ( como yo!) al santuario. Se corrió la voz de
que la columna donde estaba pintado había sido removida y sustituida para
llevar el fresco a un museo. Este rumor llego a nuestros oídos cuando
planeábamos visitar el lugar. Obviamente me pareció un poco rocambolesco
sobre todo en un país donde por la crisis hay recortes casi hasta del aire que
respiras, pero me pareció simpático y sintomático también, el hecho que
aún en el siglo XXI, necesitamos llenarnos de mitos. Cecilia lo logró convirtió
un error senil en una hazaña pueblerina, obteniendo fama en la Tv, me imagino
que fortuna, no mucha…
Ah!, y no, no serrucharon la columna, ni se le llevaron a un museo.
Agur!
Santuario de la Misericordia por fuera. |
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